
Después del parto, tu prioridad número uno va a ser tu bebé, pero no debes olvidarte de cuidarte a ti durante el puerperio y en todos los meses siguientes. Tu sigues siendo fundamental, para ti, y ahora también para tu criatura, y como sabemos que esto no es tarea fácil, queremos ayudarte a cuidarte.
Voy a ir comentando distintos puntos en los que deberías poner atención:
Cuida tu abdomen y tu postura
Aunque tu abdomen se vaya reduciendo poco a poco, debes cuidarlo ya que no está de la misma forma que antes del embarazo.
- Para cuidarlo evita realizar movimientos o esfuerzos que aumenten la presión en esta zona, sobre todo los primeros días.
- Ten especial cuidado en el momento de levantarte de la cama o del sofá. Hazlo de lado para que tu línea alba no sufra, de este modo en el caso de que tengas diástasis abdominal, no la estarás agravando. Realizar ejercicios abdominales en estos días no está aconsejado.
- Intenta no cargar mucho peso. Tu cuerpo se está recuperando del parto y tanto el abdomen como el suelo pélvico no están en su plena forma. Además, si tu parto ha sido una cesárea, tienes que tener en cuenta que es una cirugía mayor, por lo que no deberías realizar ningún esfuerzo ¡pide ayuda y déjate ayudar!
- Intenta ir cambiando de postura y no mantener la misma de forma continuada. Ni mucho rato de pie, ni mucho en posición sentada, ve cambiando, y sobre todo los primeros días intenta recostarte.
- Mantener una buena postura te va a ayudar a evitar lesionarte en la zona abdominal y evitará que acostumbres al cuerpo a malos hábitos: cuando estés de pie intenta mantener una postura de elongación (creciendo desde la coronilla hasta el cielo), también inténtalo cuando estés en posición sentada.
Cuida tus genitales y tu suelo pélvico
La defecación en el caso de que haya estreñimiento, es un momento en que se realiza un esfuerzo, y eso puede dañar tu suelo pélvico.
- Evita empujar. Para ello bebe suficiente agua para mantener una buena hidratación y toma alimentos ricos en fibras.
- Usa un taburete para defecar (en este artículo tienes toda la información) o incluso pide alguna ayuda en tu centro de salud.
- Activa tu suelo pélvico. Ejercítalo de forma suave: puedes hacer pequeñas contracciones mantenidas de esta musculatura, siempre y cuando no te genere dolor.
- Cuando realices un esfuerzo (como coger a tu bebé, levantar pesos, etc) intenta activar tu suelo pélvico y el transverso del abdomen (tu faja abdominal, haciendo el ejercicio del abrazo al bebé que realizaste durante el embarazo), de esta manera vas a proteger tu suelo pélvico y tu abdomen.
- Ten especial cuidado con tu zona genital: mímala, sobre todo si tienes cicatrices ya sea por un desgarro o por una episiotomía.
- No te sientes si tienes dolor: puedes recostarte en el sofá o cama, de esta manera no generas tanta presión en esa zona.
- Intenta ir cambiando de postura: muévete, así favorecerás su vascularización (llegará más sangre con nutrientes).
- No tengas miedo a mirar tus genitales en un espejo, al principio puede que esté un poco hinchada la zona y enrojecida, es normal.
- Una vez no lleves los puntos y esté bien cicatrizado, masajea tus cicatrices externas con mucho cuidado usando algún aceite que contenga vitamina E.
Es recomendable no tener relaciones sexuales hasta 6 semanas después del parto. Es normal, y muy común, que en ese período de tiempo y durante meses no te apetezca, se debe a que tus necesidades afectivas están cubiertas con tu criatura. Hay personas que deciden mantenerlas antes de las 6 semanas, si te apetece adelante, pero recuerda que no es recomendable y pon especial cuidado con cualquier tipo de penetración, ya que toda tu zona pélvica aún está recuperándose del gran esfuerzo que realizó durante el embarazo y el parto.
Cuida tus cicatrices
En caso de un desgarro o episiotomía debes cuidar tu cicatriz, realizando un ligero masaje con un aceite que contenga vitamina E. También puedes realizar el masaje con ayuda de un vibrador, usa una vibración suave y continua, ve moviéndolo sin ejercer mucha presión alrededor de la cicatriz los primeros días, después por encima de está.
En este artículo tienes más información sobre cómo cuidar de tus cicatrices.
Si tienes una cicatriz por una cesárea puedes hacer exactamente lo mismo. Es muy importante tratar este tipo de cicatriz. Recuerda que no es solo se ha cortado la piel, sino 7 capas distintas, por lo que es muy importante darle movilidad a estos tejidos ya que después pueden quedar adheridos y dar muchas molestias.
Estos son los puntos que considero más importantes a tener en cuenta en esta fase, espero que este artículo te sea de ayuda.
Quiero recordarte que lo estás haciendo lo mejor que puedes, no te juzgues si no puedes llegar a todo lo que a ti te gustaría, esta es una etapa con muchos cambios y es de lo más normal que te cueste adaptarte a ellos, así que tómatelo con calma, y sobre todo pide ayuda si la necesitas.
Una vez hayan pasado las 6 semanas de descanso y recuperación puedes empezar a entrenar y fortalecer toda la zona abdominal y el suelo pélvico. Si quieres hacerlo conmigo, de la mejor forma posible y en compañía puedes venirte al grupo de entrenamiento de suelo pélvico que tenemos todos los lunes a las 11h CET en Espacio Alere, online para que lo puedas hacer desde casa. Tienes toda la info aquí.
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