El postparto es, en general, una etapa complicada para todas las personas. Es un momento de adaptación a una nueva vida, nueva rutina, dormir poco, escuchar consejos no deseados, etc. Todo esto de por si, puede resultar abrumador y muchas se le suma el volver a querer tener relaciones sexuales y no saber muy bien cómo retomarlas.
En consulta me encuentro con muchísimas personas que tienen miedo al momento de volver a una vida sexual activa. Hay especialmente miedo al dolor y sobre todo al dolor durante la penetración.
También me encuentro con otras personas que no tienen para nada ganas de mantener relaciones sexuales, sienten la líbido baja, y eso también les genera angustia y preocupación. Comentarios como “me sabe mal dejar a mi pareja sin sexo” son recurentes.
Cada persona es un mundo, a veces aparecerán las ganas al poco tiempo, y a veces pasan meses y no tienes deseo sexual ya que lo tienes cubierto por muchas otras partes de tu nueva realidad. Quiero pedirte que respetes tu tiempo y el de tu pareja, y que ella haga lo mismo contigo, no os agobiéis, ya llegará el momento.
Si realizas lactancia natural, quiero contarte que esta también puede alterar el deseo sexual, además de causar sequedad vaginal debido a los altos niveles de prolactina y el bajo nivel de estrógenos.
¿Cuándo puedo volver a mantener relaciones sexuales?
Puedes volver a mantener relaciones sexuales cuando te apetezca, no hace falta que haya pasado la cuarentena, eso sí, si las vas a mantener cuando el sangrado es activo, es recomendable evitar cualquier tipo de penetración. Cualquier otra práctica sin penetración la puedes realizar con tranquilidad.
¿Cómo abordar el momento de mantener relaciones con tranquilidad y sin miedo?
Recuerda que no le debes nada a nadie, y que no debes presionarte, así que la respuesta es: cuando a ti te apetezca.
Lo primero que debes hacer si aún no lo has hecho es coger un espejito, con calma y comodidad, y mirar tu vulva. Si aún no lo has hecho nunca aquí te explico cómo hacerlo.
Puede ser que te encuentres con la cicatriz de la episiotomía o de un desgarro, o puede ser que la tengas y no la veas, también es posible que observes algunas zonas más enrojecidas que otras. Si es así, debes cuidar e hidratar estas zonas. Las cicatrices, tanto las de episiotomía, desgarro como las de cesárea, una vez cerradas se tienen que tratar ¡no te olvides de ellas! Debes tocarlas con cuidado y mucho amor, para que no queden adheridas y para devolverle la elasticidad a estos tejidos. Si tus cicatrices son muy molestas, te aconsejo que visites a una fisioterapeuta experta en suelo pélvico para que te dé pautas y te enseñe a tratarlas.
Una vez has observado tu vulva, te propongo que cojas aceite de rosa mosqueta, aceite de vitamina E o productos de masaje perineal y que los apliques por tu vulva, con mucho cuidado y amor, realizando un pequeño masaje. De esta forma, además de hidratarla vas a empezar a notar sensaciones en esta zona; es posible que no tengas las mismas que antes del embarazo o el parto, a veces la sensibilidad se ve alterada, pero no te preocupes que se recupera. Lo único que necesitas es paciencia e ir tocando tu vulva de forma consciente.
¿Cómo, cuándo y dónde?
NUNCA debes mantener relaciones con dolor, no es normal, las relaciones sexuales tienen que ser placenteras. No las mantengas por tu pareja, si sabe que te hace daño no debería querer tenerlas.
Algunas veces me he encontrado con pacientes que al comentarlo con su ginecóloge les han recomendado que usen lubricante. Esta no es la solución, el lubricante es de gran ayuda, y permite que todo fluya, pero si usándolo sigue doliendo busca ayuda, porque como he dicho ¡El dolor no es normal y se puede tratar!
Quiero recordarte que las relaciones sexuales no se limitan únicamente a la penetración. Si no que los besos, las caricias, los masajes eróticos, descubrir nuevas sensaciones, la masturbación, el sexo oral, el petting, etc. son también prácticas sexuales.
Todas estas prácticas pueden resultar muy placenteras y una muy buena opción para empezar, disfrutar y recuperar tu placer sin miedos. Si a ti te apetece realizar una penetración, pero te da miedo el posible dolor (digo el posible dolor porque algunas veces no lo habrá) te propongo que sigas autoexplorándote y observes las sensaciones que tienes.
- Coge un espejito, aceite (es importante en este caso, si no probablemente va a resultar desagradable) y toca tu vulva.
- Cuando te relajes, puedes intentar entrar un dedo en tu vagina, y ver cómo la notas, ¿te molesta? ¿No te molesta? ¿Notas una ligera tensión?
- Si con un dedo dentro te encuentras bien, puedes intentar entrar otro y ver cómo te sientes. Si tienes alguna molestia ligera, te propongo que te des un pequeño masaje en la entrada realizando semicírculos, para intentar elastificar y relajar los tejidos (como en el masaje perineal). Esto puedes hacerlo con tus dedos, también puede hacerlo tu pareja con cuidado, o puedes usar un vibrador con una vibración continua y muy suave que te permitirá realizar el masaje sin molestias.
- Hazlo durante unos días para elastificar los tejidos, poco a poco verás que tienes menos molestias.
Estos son mis consejos para volver a mantener relaciones en el postparto y sin dolor. Espero que te sean útiles y te ayuden a volver a disfrutar de tu placer.
Si aún siguiendo estos consejos sientes dolor y no sabes cómo gestionarlo, te aconsejo que realices una visita con una fisioterapeuta experta en suelo pélvico, para que te pueda valorar y te dé unas pautas más individualizadas, ya que cada periné, cada parto y cada situación son distintas, y a veces requerirán de ayuda profesional.
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