– POR JÚLIA MENA
Hoy me gustaría presentarte tu suelo pélvico.
Llamamos suelo pélvico al conjunto de estructuras que se encuentran en la base de nuestra pelvis, como son los músculos, ligamentos y tejido fascial. Este tiene forma de hamaca y lo encontramos desde el pubis hasta el sacro.
El suelo pélvico está compuesto por diferentes músculos que se ubican en distintos planos.
- Plano superficial: en este se encuentran los músculos bulboesponjoso, isquiocavernoso y transverso superficial del periné, estos tienen una función principalmente sexual y juntos forman el triángulo anterior del periné.
Plano profundo: está formado por músculos que tienen principalmente las funciones de continencia y de sostén, són el puborrectal, ileococcigeo, isquiococcigeo (en conjunto se conocen como el músculo elevador del ano) y el transverso profundo del periné, estos forman principalmente el triángulo posterior del periné.

Ahora ya conoces un poco la anatomía del suelo pélvico, así que voy a hablarte de sus funciones.
- Función sexual: Si tu suelo pélvico funciona correctamente te permitirá mantener relaciones placenteras, con orgasmos y sin dolor, en el caso de que haya alguna disfunción en está estructura puede causar la disminución del placer, de la sensación de orgasmo, dolor, etc.
- Función de continencia: si funciona bien permitirá realizar una micción o defecación en el momento en que vosotras deseéis, no será necesario correr hacia el baño. En el caso que esté afectada está función será cuando habrán perdidas de orina, se escaparan los gases o incluso en algunos casos las heces.
- Función de sostén: tu suelo pélvico está trabajando durante todo el día para sostener las vísceras que se encuentran en la zona pélvica como son la vejiga, el útero o la próstata y el recto. Si no es capaz de sostenerlas entonces se producen los prolapsos (descenso de uno o varios órganos pélvicos).
- Función de parto: el suelo pélvico va a ayudar a rotar la cabecita del bebé, también ayudará a la persona gestante a dirigir los pujos en el momento del parto (siempre que esta no lleve epidural) aunque, si durante el embarazo se ha trabajado, igualmente facilitará el expulsivo y además ayudará a que la recuperación postparto sea mucho más rápida.
Hasta aquí tenemos las principales funciones del suelo pélvico, quiero decir que en muchos casos cuando hay una alteración no suele ser de una única función, sino que pueden verse afectadas varias en mayor o menor medida.
A continuación me gustaría darte un par de consejos para que empieces a conectar con tu suelo pélvico.
Solamente necesitas estar en un espacio tranquilo donde puedas estar atenta a tus sensaciones corporales.
Ahora tienes que intentar cerrar la entrada de la vagina (la sensación es muy parecida a la de aguantar el pipi), puedes hacerlo en distintas posiciones, ya sea tumbada boca arriba (es la posición más sencilla), tumbada de lado o sentada (en esta posición es más complicado ya que vas a tener que contraer la musculatura en contra de la gravedad).
Una vez notes como se abre y se cierra, puedes intentar cerrar y a la vez ascender, para ello quiero que imagines que tienes una canica en tu vagina y que quieres subirla hasta tu ombligo, por lo que vas a intentar contraer cerrando y a la vez ascendiendo, las primeras veces puede costar, pero si lo vas intentando poco a poco te va a salir. Lo único con lo que tienes que tener cuidado es en NO hacer un pujo, no tienes que empujar la “canica” hacia fuera, sino que debes intentar llevarla hacia dentro, sino podrías dañar tu suelo pélvico.
Eso es todo por hoy! Espero que te haya gustado esté artículo, que te haya resultado útil y que te permita empezar a conectar con tu suelo pélvico.
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Dime, ¿cómo podemos mejorarlo?



