
El hierro es un mineral esencial para el funcionamiento adecuado del organismo. Tiene diversas funciones vitales, una de las más importantes es la producción de hemoglobina, la proteína que se encuentra en los glóbulos rojos y permite el transporte de oxígeno desde los pulmones hacia todas las células del cuerpo. Además, este mineral, también está involucrado en la producción de energía y en el funcionamiento del sistema inmunológico.
Las criaturas en edad preescolar son uno de los grupos de población con más prevalencia de anemia ferropénica.
La anemia ferropénica es un tipo de anemia caracterizada por una disminución de los niveles de hierro en el organismo, afectando a la producción de glóbulos rojos y a la capacidad de transportar oxígeno a los tejidos.
Esto pasa porque durante los períodos donde el crecimiento es más rápido hay una demanda de hierro más elevada.
Uno de estos períodos va desde los seis meses a los dos años y, es por eso, que las demandas de hierro por kilogramo de peso son más altas que en otros períodos de crecimiento.
Otro período importante de crecimiento a tener en cuenta es en la adolescencia, cuando hay pérdidas de hierro debidas al inicio de la menstruación.
Les bebés tienen una reserva de hierro que han adquirido durante el embarazo y, a través del cordón umbilical, en el parto.
Medio año desde el nacimiento, las reservas de hierro empiezan a bajar. Esto, además, se junta, en general, con el inicio de la alimentación complementaria, que no siempre proporciona un aporte estable de hierro si lo comparamos con la lactancia natural o la artificial.
Uno de los principales motivos por los que no se recomienda que las criaturas menores de un año tomen leche de vaca, es precisamente porque los aportes de hierro, en comparación con la lactancia natural o con las leches artificiales, son mucho menores y, además, su consumo puede estar desplazando alimentos más adecuados. Asimismo, la leche de vaca contiene factores que inhiben la absorción de hierro, razón por la que a partir de los doce meses, si su consumo es muy elevado, puede estar afectando de forma negativa a la absorción de este mineral.
Si quieres ofrecer lácteos, teniendo en cuenta que incluir los lácteos en la alimentación es opcional y en ningún caso es obligatorio o imprescindible, te recomendamos los fermentados como el yogur natural.
Consejos para prevenir de la anemia en bebés
- No dar leche de vaca antes de los doce meses, manteniendo la lactancia natural o artificial.
- La fruta y las hortalizas crudas son una buena fuente de vitamina C y esta es esencial para una buena absorción del hierro, así que intenta que estén presentes en cada plato.
- Incluye las legumbres, las verduras de hoja oscura (evitando las espinacas y las acelgas), el tofu y las crucíferas acompañadas de una fuente de vitamina C en la dieta de tu criatura para favorecer la absorción de hierro.
- No aumentes el aporte de carnes rojas por encima de lo recomendado y evita el embutido y las vísceras. El consumo de carne no debe desplazar el consumo de otros alimentos.
- Los moluscos, el pescado azul pequeño y el huevo, también son una buena fuente de hierro y se pueden incluir si la familia los toma.
- Recuerda que una ración de alimento de origen animal por ingesta es suficiente.
Sabemos que no siempre es fácil saber qué preparar que sea fácil y nutritivo para tus criaturas así que aquí algunas ideas para que puedas experimentar e inspirarte.
- Hummus con zanahoria cocida.
- Sándwich de pan integral blando con crema de almendras.
- Hamburguesa de lentejas con guacamole.
- Plátano con crema de almendras.
- Tofu salteado con salsa de tomate.
- Hamburguesas de soja texturizada.
- Albóndigas de lentejas y avena.
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