La lactancia natural es instintiva para las criaturas, no para las personas que lactan.
Las personas que lactamos aprendemos a dar de mamar, aprendemos con la observación, desde el compartir, comparar, convivir en grupo, tejiendo red.
La primera vez que tienes a tu criatura en tus brazos es muy habitual sentir que no tienes ni idea de lo que tienes que hacer, de lo que necesita o de qué le pasa. Y ahí aparece la culpa. Por no saber lo que se presupone que debería nacer de dentro.
Y sí, es cierto que hay una parte de intuición que el ritmo frenético, la tecnología, el individualismo han silenciado, pero la lactancia natural es algo ancestral que se ha transmitido durante generaciones viéndonos unes a otres.
Antiguamente vivíamos en comunidad, e inevitablemente las acciones diarias y propias de la maternidad, paternidad y crianza eran compartidas por la familia, que era mucho más extensa. Ahora vivimos en círculos mucho más reducidos, y por lo tanto, situaciones tan comunes como la lactancia natural no están en nuestro día a día.
Puede que como muchas otras madres y personas que han pasado por un postparto sientas soledad, incomprensión, o tengas miedo de no saberlo hacer.
Acabas de dejar de ser la persona que conocías para pasar a ser también madre o padre gestante.
Todo cambio implica no reconocerse
O al menos durante un tiempo. Puede que ahora mismo no acabes de ubicarte, ni encontrarte, sobre todo los primeros días de tu criatura donde la dedicación es completa y, te lo esperaras o no, tu vida parece no pertenecerte.
El postparto es encontrar un hoyo muy grande en tu camino, puede que ahora mismo no tengas la fuerza de meterte en él, y lo rodees, la mayoría caemos de bruces en la oscuridad y cuando miramos arriba la luz parece que está muy lejos.
Cuando ni siquiera tú te reconoces, el sentimiento de soledad e incomprensión te invade.
Las hormonas están en un baile que te confunde las ideas
¿Alguna vez en estos días te has puesto a llorar sin motivo aparente? ¿Algo te ha hecho tanta gracia que no podías parar de reír? Ese es el postparto real, el que te hace ir y venir de la alegría más deslumbrante a la soledad más oscura.
Como lo que no se nombra no existe, vamos a enumerar situaciones muy típicas en el postparto:
- El cuerpo pide calma y recogimiento y a veces los ritmos sociales son antinaturales.
- Eso que antes no te importaba o incluso gustaba y ahora te molesta.
- Puede que adores que cojan a tu bebé o que lo odies con todas tus fuerzas.
- Empiezas a hacer esas cosas que creías que tu no harías.
Puede que por todo ello, aunque tengas a mucha gente a tu alrededor, sientas soledad. ¿Sabes? Estamos aquí para sostenerte en tu soledad, porque es cierto, que los cambios los hacemos desde dentro, pero podemos hacerlos de la mano.
La lactancia natural es uno de estos aspectos que puede que hayas creído que simplemente sucederán y una vez enfrentado no tienes herramientas o a quien preguntar.
Aquí encontrarás información muy diversa, coge solo aquella que te sirva, en Espacio Alere no hay recetas, no hay una buena o mala elección, cada persona hace su camino.
Con la información que tienes aquí, puedes decidir como llevar a cabo tu lactancia natural, ni mejor ni peor que otra, la que se adapte a ti y a tu criatura.
Te ofrecemos recursos para que te trabajes, con las personas que hay a tu alrededor y con tus criaturas, coge lo que quieras y puedas. No siempre estarás en el momento para trabajarlo.
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