Este artículo pretende ser una explicación del lenguaje inclusivo, un argumentario de su uso y una pequeña guía para poder utilizarlo.
Así que empecemos por el principio:
¿Qué es el lenguaje inclusivo?
Es aquel que se usa con la intención de nombrar a todas las personas sin dejarnos a nadie fuera, evitando discriminaciones y poniendo de manifiesto la existencia de la diversidad humana. Además evita perpetuar roles y estereotipos de género.
Según la Wikipedia “se trata de diversas estrategias lingüísticas y discursivas que permiten a quien las utiliza expresar su posicionamiento en favor de los derechos de grupos históricamente marginados, como las mujeres y la comunidad LGTBI.”
No, el masculino genérico no es inclusivo, por mucho que la RAE quiera tuitearlo y pretenda defenderlo. Ha sido la norma de uso durante muchos siglos en la que la figura del hombre se estableció como el modelo principal y único, pero su uso común y aceptación no lo hacen inclusivo.

El lenguaje neutro es un subtipo dentro del paraguas que engloba el lenguaje inclusivo, es decir, el lenguaje neutro forma parte del inclusivo pero no es la única forma. Pues este se forma específicamente con el pronombre “elle/elles” y la terminación en -e para designar género neutro.
Por tanto el lenguaje neutro siempre es inclusivo pero el lenguaje inclusivo no siempre tiene por qué ser neutro.
¿Cuándo usamos lenguaje inclusivo?🚀 Cuando generalizamos, para dar a entender que somos conscientes, respetamos y nombramos la diversidad humana, evitando así el masculino genérico que tanto tiempo lleva invisibilizando a muchas personas.
🚀 Cuando, al hablar, desconocemos la identidad de a quien nos referimos, esté o no presente.
🚀 Cuando nombramos a un grupo de personas donde hay diferentes identidades. Evitamos así utilizar el masculino genérico para nombrar grupos de personas diversas.
🚀 Cuando nombramos a personas trans no binarias que utilizan el pronombre elle.
🚀 Cuando alguien nos lo pide.
Lenguaje inclusivo sin marcas de género:existe la posibilidad de utilizar un lenguaje lo más libre de género posible mediante diferentes fórmulas lingüísticas. Esta forma de comunicarnos, conlleva entrenamiento y agilidad mental pero se puede conseguir con un poquito de empeño y esfuerzo. Aquí te dejo algunos ejemplos:

- Modificamos la terminación en -e cuando la palabra designa género: guapo-guapa- guape
- También se modifican pronombres y determinantes: La niña / Una niña – Le niñe / Une niñe
- No utilizaremos la “-e” cuando la palabra no designa género. Es Persona- NO Persone.
- Tampoco para las palabras que acompañan a “persona” puesto que no designa género. Persona Bonita – NO bonite.
- Hay algunas palabras que se escriben diferente según el género, por ejemplo: Actor – Actriz. En neutro se utilizan Actore O Actante, por ejemplo, pero podríamos encontrar otras formas. O Madre – Padre, que se suele utilizar Adre, Xadre o Neidre.
- Si hay “-e” después de “c” se pone “qu” (Chico – Chica – Chique)
- Si hay “-e” después de “g” pondremos “gu” (Amigo – Amiga – Amigue)
- Si hay “-e” después de “z” pondremos “c” (Mellizos – Mellizas – Mellices)
- No se aconseja usar @ o X para sustituir la “-e” porque dificulta la lectura en los dispositivos que utilizan las personas ciegas o con dificultades de visión, y cuando hay que leerlo, al complicarse mencionarlas, se acaban leyendo directamente en masculino.
Algunos ejemplos:

Recuerda que todo se aprende y necesita práctica, así que no tengas miedo de probar.
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